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El puente Medellín-España: Cómo escalar una startup en dos continentes

Por Cristian Álvarez

Cuando registré NYCRIS en Medellín en agosto de 2023, ya sabía que el problema que quería resolver —reservas y llamadas perdidas en hostelería— no tenía fronteras. Un restaurante en Medellín y uno en Madrid comparten el mismo dolor: el equipo en sala no puede atender todo. Para que NYCRIS impactase de verdad, necesitaba estar donde se movían las piezas clave.

Por eso tomé la decisión de mudarme a España. No fue una huida ni un capricho: fue una apuesta estratégica. Hoy, operando entre dos continentes, sé que escalar una startup internacionalmente requiere mucho más que comprar un billete de avión: requiere rediseñar cómo funciona todo.

Por qué España y no otra opción

Muchos me preguntan por qué no Estados Unidos o algún otro hub más obvio. La respuesta tiene varios frentes. España es el conector natural para un emprendedor latinoamericano: acceso al mercado europeo con un marco regulatorio sólido, pero también cercanía cultural real con Latam. No solo hablamos el mismo idioma —hablo de los códigos, de cómo se negocian las cosas, de cómo se construyen las relaciones—. En Medellín hay talento técnico y creativo de primer nivel; en España hay un ecosistema con más recursos y madurez. La combinación de los dos es exactamente lo que necesita NYCRIS en esta etapa.

Dos zonas horarias: problema o ventaja

Operar con equipos y clientes en diferentes husos horarios puede destruir la productividad si no tienes sistemas claros. Al principio intenté estar en todo —todas las llamadas, todos los hilos—. Duró poco. Aprendí en Qué Código que los sistemas ganan siempre a los atajos, y eso aplica igual a la coordinación de equipos.

Para que NYCRIS no se detuviese mientras yo dormía —o viceversa— construimos una cultura de trabajo asíncrono. No reuniones por reunirse: documentación extrema, confianza basada en resultados y herramientas que hacen el trabajo de pegamento que una empresa transatlántica necesita. Si algo no está escrito, no existe.

La tecnología no tiene pasaporte

Una de las cosas que he validado en este proceso es que la buena tecnología es un lenguaje universal. Da igual si estamos hablando con un restaurante en Madrid o con uno en Medellín: el valor de NYCRIS vive en lo que hace, no en dónde está registrado. Mudarme me obligó a delegar más, a confiar en el equipo y a entender que el trabajo de un fundador no es controlarlo todo —es diseñar el entorno para que las cosas funcionen sin que tenga que estar encima de cada detalle.

Lo que ha cambiado

Estar físicamente en Europa mientras mantengo las raíces y operaciones en Latam me ha dado una perspectiva de 360 grados sobre lo que la hostelería independiente necesita en 2026. No solo en Colombia, no solo en España: en ambos mercados hay negocios con el mismo problema y con las mismas ganas de solucionarlo.

Escalar una startup no se trata de dónde estás. Se trata de qué tan lejos puede llegar tu visión con los sistemas que construyes.